Parámetros químicos

Tal y como se define en el artículo 2 de la DMA se considera buen estado químico (……) el estado químico alcanzado por una masa de agua superficial en la que las concentraciones de contaminantes no superan las normas de calidad medioambiental establecidas en el Anexo IX y con arreglo al apartado 7 del artículo 16, así como en virtud de otras normas comunitarias pertinentes que fijen normas de calidad medioambiental a nivel comunitario.

Los parámetros químicos se analizan en agua y sedimento.

Las muestras de sedimento se recogen con una draga van Veen en estuarios o una draga Box-Corer en costa, tal como se hizo para coger las muestras de macrofauna bentónica, y una vez a bordo se esperará a que escurra el agua de la draga. A continuación se recogerán las muestras siguiendo el protocolo de almacenamiento y conservación del laboratorio de análisis, tras desechar el sedimento que haya estado en contacto con las paredes de la draga para evitar su contaminación.

Para el análisis de contaminantes en el agua se muestreará con una botella Niskin el agua superficial y se recogerá:

  • 1 L en una botella de cristal topacio para el análisis de compuestos orgánicos semivolátiles.
  • Dos botellas de cristal topacio de 100 ml para el análisis de compuestos orgánicos volátiles.
  • 500 ml en una botella de cristal topacio para el análisis de compuestos organoestánnicos.
  • 100 ml en un bote de plástico para el análisis de elementos.

Figura 15. Recogida de agua para análisis de contaminantes.

Las muestras para el análisis de compuestos organoestánnicos se acidificará con ácido acético (concentración final 1 %), y las muestras para el análisis de elementos con ácido nítrico (concentración final 1 %) (ISO 5667-3:2003), una vez estabilizadas las muestras se guardarán en oscuridad a 4 ºC hasta su análisis.

Las muestras para el análisis de hidrocarburos aromáticos, del cloroformo y elementos y organoestánnicos se enviarán a laboratorios certificados que alcancen la precisión demandada por la normativa vigente. Se realizará un blanco en el laboratorio para descartar la contaminación de las muestras por el material de la botella Niskin (fabricada en PVC).

En la Tabla se muestran la metodología y los límites de cuantificación empleados en el análisis de las sustancias en el agua.

Tabla: Sustancias analizadas en el agua durante los muestreos de 2008, método de análisis empleado y límites de cuantificación. LC: límite de cuantificación.

CG-ECD: cromatografía de gases con detector de captura de electrones. CG-FID: cromatografía de gases con detección de ionización de llama. CG-MS: cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas. ICP-MS: espectrometría de masas con plasma de acoplamiento conductivo.

En el caso de los sedimentos se establece con carácter general que la concentración de las sustancias no debe aumentar significativamente en el tiempo.

Cabe recordar que la guía para el seguimiento químico (European Commission, 2008) recomienda hacer el muestreo del sedimento cada año en zonas de alta sedimentación e incluso cada 6 años en los de baja sedimentación. Los valores obtenidos anualmente han sido analizados empleando los criterios ecotoxicológicos de OSPAR (1997) que sirven de indicativo del estado del sedimento desde el punto de vista ecológico aunque no son aplicables como normas de calidad (los resultados se han evaluado cogiendo el valor más alto, menos estricto, de los rangos acordados por el OSPAR). Por el otro, se ha empleado la legislación española basada en el Real Decreto 9/2005 que establece los niveles genéricos de referencia para calificar los suelos contaminados por compuestos orgánicos en función de diferentes usos (en este caso se han empleado los niveles para la protección de los ecosistemas de organismos acuáticos). Al carecer éstos de niveles para elementos, se han empleado las recomendaciones del CEDEX (1994) para la gestión de materiales de dragado en lo que a niveles de elementos metálicos se refiere. De los dos niveles que propone se ha empleado el Nivel de Acción I puesto que el Nivel de Acción II es utilizado para identificar sedimentos con contaminación extrema que necesitan procesos de recuperación.